miércoles, 16 de mayo de 2007

Animita


Llena de mitos y truculentas historias de traficantes, la población La Victoria es conocida como una de las más peligrosas y temidas de Santiago. Es ahí donde la familia Lucumilla Vargas vive desde que Zulema y Marcelo decidieron casarse. Sandra, María, Rosa y Joaquín son sus hijos. Desde abril del 2003 el matrimonio existe solamente con las hijas, ya que Koke, como le decían a Joaquín, murió en una balacera.
Como en muchos casos aquí también hay versiones que se contraponen: una es la de carabineros y, otra, de su familia.
Según cuenta Carabineros, el 0.S.7 preparó un operativo para desbaratar una red de tráfico de drogas, quedaron de juntarse con Koke. Éste llegó con el cargamento pedido suponiendo que se reuniría con sus clientes. Al llegar al lugar y entrar en contacto con sus supuestos compradores se dio cuenta que eran civiles, dejo su moto y decidió darse a la fuga. Fue en ese entonces cuando una detective sacó su arma y le dio un tiro en su cabeza, lo que provocó que el Koke falleciera instantáneamente en la acera.
Según los vecinos el Koke era traficante desde los quince años, se hizo conocido en todo el sector por eso. “Él y su familia eran muy temidos en el barrio, pero desde que ocurrió esto, cambiaron. Ahora tienen un almacén en su hogar y su padre es mueblista, o sea trabajan dignamente” cuenta la vecina Ana Quilillan.
Sin embargo, la familia narra una historia muy diferente. Según su madre, a él lo mataron por equivocación. “Era un niño muy responsable, terminó el colegio y salió con el título de mecánico. Siempre fue muy estudioso y trabajador, los profesores me felicitaban”.
A pesar de su pena tan grande, ella se siente reconfortada al saber lo querido que es su hijo en el barrio. Tanto así que en la esquina de su casa los amigos hicieron un graffiti con su sobrenombre y junto a él hay un retrato gigante en que aparece sonriente. Además, le crearon una animita en el lugar donde fue baleado, aunque los vecinos del lugar se opusieron a que fuese construida.
En ella hay una foto de Joaquín, y tiene muchas cartas de amigos o personas que pasan por el lugar
Su padre cuenta que mucha gente se le ha acercado para contarle acerca de los supuestos milagros que ha cumplido su hijo, como: dar un hijo a una pareja que pasando por el lugar pidió su ayuda, ya que ella era infértil, o dar trabajo a un taxista desesperado que sin querer llegó a la gruta.
Joaquín dejó dos hijos, de uno y dos años, respectivamente, de la que en ese entonces era su polola. La familia visita el cementerio sin falta todos los domingo y la animita diariamente. Siempre tiene flores y velas. “Cuando voy he visto paquetes de velas a su lado, al igual que regalos que le dejan”, cuenta Sandra su hermana mayor, la cual dice sentirse muy orgullosa de que su hermano, sea tan querido en el sector.
La familia realiza tres misas al año desde el fallecimiento y dicen que son muy concurridas por gente cercana y también por la que llega a través de la gruta.
Sus padres dicen que Dios hará justicia, porque para ellos koke siempre será inocente.

2 comentarios:

GonzaleKe dijo...

Siempre el juicio de las dos versiones... yo me quedo con que era traficante y que debía ir a la cárcel, pero no ser "asesinado".

En todo caso es normal que en el nombre de la justicia y de lo correcto se justifiquen los medios.

Interesante, cuando haya más info avisas.

Marcos Fuentealba dijo...

Hola! soy alumno de Periodismo y estoy en el último año de la carrera. Estoy empezando un proyecto pro con dos amigos. Participará gente de varias Universidades incluyendo privadas y estatales. Estuve leyendo tus escritos y la verdad no conocía gente de la UDP, agrégame al msn para contarte de qué se trata y quien sabe en una de esas te animas a participar o me ayudas a contactar gente de tu Universidad. Aunque por lo que leí serías un buen aporte representando a tu U.

Marcosfuentealba151@hotmal.com

Por favor luego de agregarme borra mi mail de tu blog. Comprenderás las razones, es privado.

Saludos y éxito!


MarcOs.